Beim Frühstück hat mein Mann mir kochenden Kaffee ins Gesicht geworfen, weil ich meine Bankkarte seiner Schwester nicht geben wollte. Er sagte zu mir: “Entweder du gehorchst oder du gehst.” Ich ging ins Krankenhaus, bewahrte den medizinischen Bericht auf, und als ich zurückkam, ließ ich meinen Ehering auf dem Tisch liegen… ohne sich vorzustellen, was er als Nächstes finden würde

Alejandro sah sich im leeren Raum um.

Alles, was blieb, war das Sofa, das er ausgesucht hatte, und der Fernseher, den Rebeca mitnehmen wollte.

“Du kannst mich nicht aus meinem Haus werfen.

“Das war nie dein Haus.

Das Gespräch endete.

Alejandro warf das Telefon gegen die Wand.

Der Bildschirm zerbrach.

“Es ist alles deine Schuld!” rief er und sah Rebeca an.

Sie runzelte die Stirn.

—¿Por mi culpa? Tú eres quien no pudo controlar a su esposa.

—¡Me hiciste sacar dinero de sus cuentas!

—No te obligué.

—¡Me dijiste que estabas desesperada!

—Y tú querías sentirte importante. Te encantaba llegar con dinero y actuar como el salvador de la familia.

Alejandro dio un paso hacia ella.

—Lárgate.

—¿Qué?

—¡Lárgate de aquí!

Rebeca tomó su bolso.

—Cuando Valeria te deje sin un peso, no vengas a pedirme ayuda.

—¿Ayuda? ¡Tú eres la razón por la que estoy arruinado!

—No, Alejandro. Estás arruinado porque eres estúpido.

Rebeca salió del departamento y cerró la puerta.

Alejandro quedó solo.

Durante la siguiente hora llamó a su madre, a dos amigos y a un abogado que conocía de la universidad.

Nadie le dio la respuesta que esperaba.

El abogado fue directo.

—Si existe una grabación del ataque, un informe médico, mensajes sobre transferencias no autorizadas y un documento con firma falsificada, estás en serios problemas.

—Ella es mi esposa.

—Eso no te protege.

—El dinero se quedó dentro de la familia.

—Eso tampoco te protege.

—Puedo decir que ella me autorizó verbalmente.

—Los mensajes impresos indican lo contrario.

Alejandro cerró los ojos.

—¿Cuántos años podría enfrentar?

—Depende de los cargos. Fraude, falsificación, violencia familiar, lesiones… No puedo darte una cifra sin ver el expediente.

—Necesito que me representes.

Hubo una pausa

Mi anticipo es de doscientos mil pesos.

Alejandro se quedó callado.

No tenía ese dinero.

Todo lo que usaba provenía de Valeria.

Sus tarjetas adicionales.

Su automóvil.

Su seguro médico.

Su estilo de vida.

Hasta el traje que llevaba puesto había sido pagado con una tarjeta de ella.

—Te llamo después —murmuró.

Aber er hatte keine Zeit mehr.

Um zwanzig Minuten nach sieben am Abend hallten drei Klopfer an der Tür.

Alejandro öffnete die Tür.

Zwei Polizisten waren im Flur.

Alejandro Salazar wird wegen seiner wahrscheinlichen Beteiligung an den Verbrechen familiärer Gewalt und Verletzungen verhaftet.